La empresa que ha sido comprada por Facebook, comienza por interesantes cambios y ajustes, que tendrán que ser aceptados por sus usuarios.
Whatsapp se sube al tren de la venta de publicidad.

Su servicio gratis sha convertido a los mensajes de texto y voz en una herramienta que todos usamos día a día.
Por todo ello, WhatsApp es una de las apps más exitosas, y  una de las menos rentables.  La compañía ha decidido facturar a las empresas por el acceso a las cuentas de sus usuarios. Como resultado, un anunciante podrá enviar su publicidad directamente al celular de un potencial cliente vía mensajería instantánea. Y, además, brindar una publicidad individualizada e hipersegmentada.

Hace unos meses, la compañía de Mark Zuckerberg realizó una modificación en los términos y condiciones de uso de WhatsApp. Esta medida buscaba compartir información de los perfiles de la app de mensajería con Facebook, a fin de conectar ambos servicios y hacer un uso comercial de los datos de usuario. Cuando tuvo lugar este cambio en la política de privacidad, teníamos 30 días para renunciar a dar el consentimiento.

Aquellos que no renunciaron en su momento serán los primeros en probar esta explotación comercial de WhatsApp.
Está por verse si la inclusión de anuncios provocará una fuga masiva a otras aplicaciones de mensajería.